junio 21, 2007

Las Autodefensas, ni ‘santanderistas’ ni mesiánicas

Por el pronto regreso a casa de todos los secuestrados, guerreros y presos


SÍ-SE-PUEDE (7)


Por Juan Rubbini
www.lapazencolombia.blogspot.com
juanrubbini@hotmail.com




Las grietas abiertas bajo sus pies no provocarán la caída pronta de Chávez, pero le quitarán fuerza y esplendor inmediatos a su prédica dentro y fuera de Venezuela. Esto tendrá consecuencias en el corto plazo también en la política de las FARC y puede llevarla a la mesa de negociación antes de lo imaginado. Una cosa es alardear de la ‘ola izquierdista’ que supuestamente recorre América y cruzarse la frontera como Pedro por su casa ‘surfeando’ sobre las olas de un Chávez ganador y otra menos confortable ocupar territorio ajeno cuando los dueños de la casa vecina comienzan a ser otros, más amigos de la democracia y las libertades públicas que del partido socialista único y de la censura oficial.

La no renovación de la licencia a RCTV -el canal de televisión más popular de Venezuela- ha despertado el fervor de los universitarios, los periodistas y los artistas, por la libertad de expresión, así como ha hecho sentir a millones de chavistas y no chavistas, que la Revolución se les ha metido en la casa y les ha quitado el control de las manos. Eso fue un atraco dicen los ciudadanos, y asaltados se sienten hoy los venezolanos. Esta furia contra el Gobierno no solo ha comenzado a reflejarse en las encuestas sino que ha puesto en marcha una ‘oposición’ impensada hace sesenta días que se ha tomado las calles y comenzado una resistencia civil de gigantescas proporciones.

La mala hora de Chávez ha contagiado al ‘pololismo’ que tiembla ahora con las propias encuestas en Bogotá donde el riesgo de tener que bajarse de la Alcaldía a partir de octubre es cada día que pasa un poco más grande. El solo hecho de alzar ahora la imagen de María Emma como la Juana de Arco que los librará del neo-uribismo de Peñalosa es patético. La confusión ideológica elevada al máximo nivel es el alto precio de quienes cayeron en la trampa del ‘antiuribismo’ cuando el Pueblo esperaba otra cosa. Alguna vez dijo Carlos Gaviria que no le gustaba dar consejo a sus opositores. Sigo su opinión y a otra cosa mariposa, que el Polo, o al menos su casquete polar dirigente, ha comenzado a perder consistencia y derretirse, y no somos sus adversarios ideológicos quienes tenemos que darles consejo. Sólo el Polo salvará al Polo, si quiere salvarse.

Mientras tanto los EEUU han comenzado a redefinir el modo que asumirá su hegemonía –que algunos llaman imperialismo- sobre el planeta. Republicanos y demócratas concentrarán su campaña en atacar o diferenciarse de Bush y su equipo, con el conocido ardid que sea un grupo de personas quien pague el costo de los pecados colectivos de una sociedad, así de paso estimulan la renovada esperanza de recomponer su liderazgo mundial de tal manera que por las buenas, o por las no tan buenas, sigan marcándole el paso al resto de la humanidad. El cambio de paso le ha costado bastante al presidente Uribe y ha puesto en jaque su eventual tercer período consecutivo, lo que no significa que su figura haya perdido peso en un continente donde Chávez comienza a desinflarse y donde los mismos demócratas que hoy lo atacan –para tomar distancia de Bush- comenzarán a valorarlo en su justa medida cuando conozcan de primera mano -incluso en el G-8- los frutos buenos de la negociación con las Autodefensas y lo que ha significado la política de seguridad democrática en cuanto a golpe estratégico a las guerrillas de FARC y ELN.

El triunfo de Sarkozy en Francia ha brindado a Uribe la mano que necesitaba para recuperarse del golpe recibido por su amistad política con Bush. Ahora podrán ambos –Uribe y Bush- girar a la cuenta de Sarkozy los siempre riesgosos réditos políticos de abrir una negociación con las FARC. Por lo dicho de Chávez y porque tarde o temprano la izquierda colombiana descubrirá el agua tibia de que los demócratas norteamericanos no son tan distintos de los republicanos a la hora de gobernar, el juego de póker al que apuesta el presidente francés le hará sentir a las FARC que reconocer su estatus político no es gratuito sino que las concesiones de las FARC a la vida democrática habrán de ser fuertes y definitivas. El hilo que separa el terrorismo de la política es lo suficientemente delgado en el caso de las FARC que ellas verán si quieren romperlo o no en el actual contexto internacional donde sumado a lo anterior la biología también conspira en contra de los Fidel Castro y sus émulos, que ni han descubierto el elixir de la juventud ni gozan de inmortalidad en esta vida terrenal.

Es dentro de este marco general de la coyuntura mundial donde las Autodefensas no tienen derecho de dejar morir su proceso de paz en medio de los santanderismos y los incisos de Justicia y Paz. Toda la política de las Autodefensas no puede estar limitada a politizar la ley. Está claro que su lugar en la vida política lo tendrán que ganar por sus méritos y no por las influencias de los ‘parapolíticos´. Afortunadamente, las próximas elecciones de octubre no serán el plebiscito en contra de las Autodefensas que el ‘pololismo’ esperaba y que algunos liberales y uribistas vergonzantes alentaban. Esto significa que las bases sociales y los acumulados solidarios que respaldaron a las Autodefensas en su cometido histórico de hacer retroceder a las guerrillas e impedir la derrota de Colombia han sido inmunes a las diatribas de la prensa y a los dardos ponzoñosos de quienes insisten en producir su muerte política y su ostracismo social. Por esta vez el silencio político de las Autodefensas desmovilizadas no traerá consigo el harakiri ni el olvido, ni será la ocasión que esperaban sus enemigos.

Sin embargo, como dice el refrán ‘amor de lejos, amor de pendejos’ y el Pueblo necesita sentirse cerca y nutrirse de la visión de Colombia que no solo los ´paras´ desarmados sino también las guerrillas desarmadas tienen sobre lo que es bueno y lo que es malo política e institucionalmente. Por eso, hacen bien desde Itagüí en no cruzarse en el camino del regreso a casa de los secuestrados, ni tampoco de los guerrilleros del ELN y de las FARC.

Porque de esto se trata, de no caer en santanderismos ni en bolivarianismos. Ni en cantos a la bandera ni en proclamas incendiarias. Ni en sectarismos ni en mesianismos, ni en uribismo ni en antiuribismo.

Caiga quien caiga y cueste lo que cueste, este País lo levantamos entre todos o no lo levanta nadie.

Así la veo yo.

Los artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- conformada por “Así la veo yo”, “Esencias y Matices”, “Chamuyo” Y “SÍ-SE-PUEDE”, están disponibles para su acceso y lectura en:

www.lapazencolombia.blogspot.com y en la sección La Brújula de www.salvatoremancuso.com