noviembre 19, 2007

97. Las Autodefensas y 2008 que se viene ‘cargado de tigre’

Un ‘equipo más corto’ para jugar en las ‘Grandes Ligas’





Punto y Aparte



Por Juan Rubbini






Por el lado de Chávez y Sarkosy, su bienvenido acercamiento con FARC y ELN prefigura contactos con las Autodefensas. Esto para reducir las asimetrías que tienen a unos en la cárcel y a otros reuniéndose con jefes de estado. Ni unos ni otros se han rendido, ni han renunciado a la cuestión política que los enfrentó en la guerra. Los procesos hacia la paz cojean aunque avanzan mientras la guerra sigue y el Estado es todavía una ficción en buena parte del territorio nacional. Circunstancia que aprovechan las guerrillas pero también algunas autodefensas y el narcotráfico ni se diga. La ‘paz parcelada’ nunca será definitiva, la guerra no terminará sin acuerdo de todos sus actores. Y esto –no nos digamos mentiras- incluye FARC y ELN, también Autodefensas –desmovilizadas o no- y todos los ‘narcos’ colombianos.

El conflicto armado no es expresión de lucha de clases, tampoco asunto de regionalismos enfrentados, mucho menos hoy de comunistas y anticomunistas. Urge la definición del nuevo ordenamiento político donde quepan aquellos que han permanecido excluidos. Botar las llaves de la guerra al mar exige garantías de que los pactos se cumplirán y el Estado no traicionará. Los pactos no pueden ser bilaterales porque nacerán muertos. Debemos superar las contradicciones generadas por medio siglo de violencia donde los actores han sido cuatro: Estado – Guerrillas – Narcotráfico – Autodefensas. O la paz se articula entre todos ellos o no la habrá, así de claro, así de cruel.

Los 4 actores han tenido relaciones ‘contractuales’, y mantienen esos lazos, no por afinidad sino por necesidad, ‘no los une el amor sino el espanto’, parafraseando a Borges. La ‘parapolítica’ es la punta del iceberg. Entre Uribe y Autodefensas –con tanta buena fe como ingenuidad- se ha querido ensayar lo imposible, ‘la paz parcelada’. ‘Quijotada’ que tiene a los jefes de las autodefensas en la cárcel, al Gobierno estigmatizado y a la defensiva, y a miles de autodefensas otra vez en armas. La guerra tiene sus ingredientes pero la paz también los tiene y si se trata de construir la paz la buena voluntad no alcanza si no existe un ‘gran acuerdo político’ y unos terceros legitimadores y activos.

Nadie sabe hoy qué estrategia existe detrás de Chávez y Piedad, qué intereses mueven a Sarkosy, o qué pueden ganar las FARC liberando a los secuestrados, o el ELN siguiendo los pasos de Mancuso y los suyos a la cárcel.

Las Autodefensas tendrán en 2008 mucho más trabajo político e ideológico que presentarse en Justicia y Paz. No habrá posibilidad de avanzar con FARC y ELN sino hasta donde el tema Autodefensas volverá a ser la piedra en el zapato. Y no solo por aquellos que habrán cumplido en 2008 la mitad de su pena sino por aquellos ‘paras’ subsistentes o emergentes que no querrán pasar de agache cuando llegue el momento de pronunciarse.

El Gobierno conoce el fangal donde asienta sus pasos en esto del conflicto armado. Resulta previsible que no quiera avanzar con las Autodefensas en el diálogo político sin producir antes un logro significativo con ELN o FARC. Tras cinco años de conversaciones con los líderes de las Autodefensas se permite abusar de su confianza y los mantiene en lista de espera ya que los pasajeros VIP esperados son los guerrilleros ‘adulados’ por jefes de estado y no los ‘paracos’ ‘masacrados’ por la prensa. Esto lo entiende el País y se lo perdona a Uribe, tal vez al Estado no, pero a Uribe sí.

Así las cosas, el ‘trasvasamiento generacional’ de las autodefensas resulta inatajable. Los quiebres de los procesos históricos emergen cada vez que existen desajustes insalvables entre los problemas y las soluciones, y esto sucede por encima de las voluntades individuales.

El cuadro de situación alienta el optimismo de quienes pensamos que Chávez-Sarkosy pueden llegar allí donde Uribe jamás llegaría solo. Y es aquí donde las Autodefensas ocuparán un espacio en los próximos meses. El poder negociador de las Autodefensas no reside exclusivamente en la voluntad de paz de quienes están alojados en la cárcel, sino también en aquellos que han preferido permanecer en el monte.

Así como las guerrillas tienen sus ‘emisarios’ en el Congreso, la política y las columnas de prensa, las autodefensas –que iniciaron su proceso años después que el M-19, el EPL y la Corriente de Renovación Socialista del ELN – están dispersas entre la cárcel, el monte y el llano de la vida civil.

El desafío de la hora para las Autodefensas es integrar un equipo ‘más corto’ donde quienes ‘quemaron las naves’ y están jugados con la desmovilización, tiendan los puentes con aquellos escépticos y ortodoxos que sostienen que mientras haya un guerrillero en pie de guerra será necesario un ‘paraco’ en iguales condiciones para hacerle frente.

Solo así, con un equipo’ más corto’ –con menos distancia entre sus integrantes- podrán ingresar las Autodefensas a las ‘grandes ligas’ donde se construya entre los ‘4 grandes’ (Estado, Guerrilla, Narcotráfico, Autodefensas) y con árbitros internacionales, la Paz y Reconciliación que se merece nuestro Pueblo.

La izquierda es maestra en la combinación de todas las formas de lucha. Está más cerca de Maquiavelo que de Marx.

La derecha haría bien en aprender política con maestros de izquierda, no para copiarle los errores pero sí para aprenderle las virtudes.

Que todos los ángeles tienen algo de demonio, y viceversa.


Así la veo yo.

Los 97 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- conformada por “Así la veo yo”, “Esencias y Matices”, “Chamuyo”, “SÍ-SE-PUEDE” y “Punto y Aparte”, están disponibles para su lectura en: