abril 15, 2008

106. Unas cuantas preguntas al ciudadano Salvatore Mancuso

A veces llegan cartas que te dan la vida, que te dan la calma



ASÍ LA VEO YO







A raíz de mis columnas sobre el Proceso de Paz AUC recibo de cuando en cuando cortos mensajes y largas cartas, en tono esperanza los más de ellos aunque no falten los lamentos y uno que otro insulto.


Hoy quiero compartir el contenido de una de esas cartas, en clave de protesta y pregunta, dirigida al ciudadano Salvatore Mancuso, pero en realidad dirigida a todos los colombianos y colombianas, y también al Gobierno Uribe. No es mi intención intentar hoy una respuesta personal, porque el tema amerita más reflexión, más cautela. No es tiempo de respuestas fáciles ni de preguntas sencillas, todo se cuece en un caldero que hierve y preocupa, porque los gobiernos llegan y se van pero los dolores quedan, y las razones de Estado se las lleva el viento, o el ex presidente a su libro de memorias o desmemorias, lo mismo da.


Mientras escribo esta columna diferente recuerdo la canción que dice: “A veces llegan cartas que te dan la vida, que te dan la calma...” La carta de Lucas, de Villavicencio, pero podría ser de María, de Valledupar, o de tanto colombiano anónimo que integra el famoso club del 84 % que se le atribuye al hoy Presidente, nace –no lo duden- del amor por la vida y también invoca el derecho a la calma, que es el nombre dulce de la paz. Por eso la traigo a colación y le cedo el protagonismo de esta columna. Con los años uno aprende que la sabiduría no está tanto en las buenas respuestas como en las buenas preguntas, y en el caso de esta carta les confieso coincido plenamente con todas las preguntas que se hace –que nos hace- Lucas.


“Señor Salvatore Mancuso. Voy a extenderme un poco por lo cual pido disculpas anticipadamente. Pienso que deberían dar pasos más rápidos y acelerar el proceso de Justicia y Paz, el País los debe sentir tan interesados en decir la verdad y reparar a las víctimas como en lograr que el gobierno les cumpla lo acordado. Tienen que comprender que Uribe paga un altísimo precio político por la acumulación de procesos y por haberles reducido las penas a ocho años, ni se diga por haber aceptado iniciar un proceso de paz con las autodefensas cuando ningún gobierno anterior había querido hacerlo. Acepten también que no todos se han comportado como angelitos después de la desmovilización y si lo hicieron no mostraron preocupación por tener los 'paz y salvo' al día, año por año, o mes por mes, como debería ser para tener la seguridad que si no cometen delitos nadie está armándoles procesos a sus espaldas ni desde USA. Al gobierno tienen que entenderlo en lo siguiente: mientras las Farc no inicien una negociación seria, el gobierno no puede siquiera prometerle al Eln algo más que lo que 'aceptaron' las autodefensas (y lo pongo entrecomillado porque no está claro qué es lo que ustedes aceptaron aunque si uno lee lo último que declaró Vicente Castaño, a la revista Semana, se infiere que ha sido bastante más que lo obtenido al día de hoy). Como las negociaciones comenzaron por el 'remedio' (las autodefensas) y no por la 'enfermedad' (las guerrillas), lo que el gobierno le conceda a ustedes se constituye inmediatamente en el punto del que arrancará la negociación con las guerrillas porque ellas no aceptarán menos que lo que hoy tienen ustedes, sino que querrán bastantes 'cosas' más. Al Eln le sucede lo mismo que a ustedes, pero el gobierno no puede ofrecerles más que lo que ustedes han recibido porque eso automáticamente los haría saltar de indignación a ustedes y reclamar lo mismo, al tiempo que las Farc sin negociar absolutamente nada recibirían otro 'regalo' extra que les mejoraría el piso de su negociación. Creo que este es el quid de la cuestión y lo que los tiene fregados a ustedes y al Eln, y de alguna manera también al gobierno porque está quedando como un faltón ante ustedes, al tiempo que nadie entiende como teniendo la desmovilización del Eln al alcance de la mano no eleva su oferta de beneficios. A mi modo de entender este desaguisado solo sucede porque el gobierno sigue esperando una negociación con las Farc pidiendo clemencia como fruto de la presión militar. Me parece que aquí se equivoca Uribe, porque por quedarse esperando que las Farc le toquen el timbre y se arrodillen a negociar está volviendo casi nada el proceso con las AUC -léase águilas negras, bandas emergentes, nuevas generaciones, inseguridad en las zonas de anterior influencia AUC, narcotráfico boyante- mientras el Eln en vez de avanzar hacia la civilidad se ha vuelto a regresar al monte. Y, mientras tanto, de tanto negar la existencia del conflicto interno, el conflicto se ha terminado internacionalizando, y si en 2002 tenía Uribe que negociar con Marulanda, Gabino y Mancuso, ahora tiene que hacerlo también con Chávez, Correa, Sarkosy sin olvidar a 'Los Mellizos', 'don Mario' y 'Rogelio'. Es aquí donde tantos colombianos se preguntan: ¿si la paz es un derecho y un deber CONSTITUCIONAL, por qué carajos el Gobierno no se encamina en esa dirección en vez de pelearse con todo el mundo y ser tan vanidoso, soberbio y arrogante de no querer escucharse más que a sí mismo? El momento de cogerle la caña a las Farc y sentarse a negociar en Pradera y Florida es ahora, con el 84 % de favorabilidad. De lo más alto solo hay un camino posible y es el que va para abajo. Si el gobierno no acepta negociar cuando está en el punto más alto no podrá hacerlo después cuando el hervor haya descendido. Y si lo hace yendo de 'culo pal estanque' lo tendrá que hacer con el rabo entre las piernas para satisfacción de las Farc y de Chávez. Y mucho ojo Mancuso porque entonces los 'patos de la boda' serán las autodefensas y el mismo Uribe, o quien le suceda. Ojalá usted señor Mancuso me pudiera contestar y se lo dijese al País y al mundo, porque yo 'uribista y todo' no entiendo a mi Presidente.

Hasta aquí los interrogantes de Lucas. A partir de aquí las respuestas de Ustedes y también las mías.

Así la veo yo.

Los 106 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- de Así la veo yo están a disposición del lector en
www.lapazencolombia.blogspot.com