mayo 13, 2008

108. Esto tiene que cambiar, para bien

Cambia todo, todo cambia en esta vida



ASÍ LA VEO YO







Solo unas breves líneas para dejar constancia de mi fe en los procesos de paz, no solo con las autodefensas también con las Farc y Eln. La extradición modifica los escenarios, la geografía, no la sustancia ni el curso de la Historia.


La fe de los unos contagia el entusiasmo de los otros, y Colombia no se puede dar el lujo de pensar que su destino comienza y termina con un presidente, ni con una forma de asumir la oposición, así como tampoco puede seguir creyendo que la Paz es algo que hay que buscar, no, la Paz se construye, no es fruto de la búsqueda sino del trabajo de edificarla.


Los Acuerdos de Ralito resultaron finalmente insuficientes, pienso que ninguno de los firmantes lo ignora, constituyen un buen antecedente pero se han demostrado incompletos, faltos de correspondencia con los signos de los tiempos y la realidad del conflicto.


El conflicto colombiano con sus ingredientes violentos, ideológicos y mercantilistas, propios de un Estado que no es sino que se está haciendo, y de una sociedad que quiere pero no puede realizarse como tal, seguirá dando que hablar al mundo, cada vez más interesado en hallarle una solución.


La internacionalización del conflicto es un hecho relevante que compromete a Venezuela y Ecuador, pero también a los E.U., a Europa, y en general a toda la comunidad internacional consumidora o no de narcóticos.


Puede que en el corto plazo la extradición de una de las partes completica de la mesa de negociación soliviante los ánimos de quienes han permanecido al margen del proceso y ello genere focos de tensión. Esto puede suceder, pero existe suficiente madurez acumulada para que los ánimos se serenen y por el contrario, el proceso de paz reciba impensadamente una cuota extra de oxígeno que logre reanimarlo, no solo aquí sino también a partir de los sucesos en E.U.


El giro que ha tomado el proceso de paz con las autodefensas no tiene por qué significar su final. Dios sabe cómo hace las cosas y me auguro que Uribe y Bush sepan hallar la llave que reabra las puertas.


Por cada puerta que se cierra una ventana se abre, ningún golpe de la vida es definitivo, ni siquiera la muerte.


Así las cosas… colombianas y colombianos a las cosas, que todo tiene arreglo y como decía el Moreno, ‘esto tiene que cambiar’. Para bien, se entiende.

Así la veo yo.