mayo 30, 2008

109. Las Autodefensas transitan su ‘via crucis’ (las Farc también)

Liderazgos nuevos, alianzas nuevas







‘Confirmadas’ las muertes de ‘Tirofijo’ y Vicente Castaño, precedidas por las de ‘Reyes’ y Carlos Castaño, se abre paso a que el presidente Uribe dé su parte de victoria y se retire triunfante de la Casa de Nariño en 2010. Podrá ejercer a sus anchas el rol de jefe de la oposición –si sus candidatos pierden-, o ser el conductor del movimiento que apoye al nuevo Gobierno desde el llano si alguno de ellos gana. Amanecerá y veremos.


Las Autodefensas padecen hoy su calvario, no por persistir en la guerra sino por haberle apostado a la paz. Asumieron el proceso de negociación como un proceso ‘con los otros’, pero se encontraron conque el Gobierno concibió el proceso ‘contra los otros’. Se sabe, los gobiernos pasan, los pueblos maduran. Los gobiernos se olvidan, los pueblos aprenden, No es cuestión de derechas o de izquierdas, es cuestión de no traicionar los ideales, ni de sentirse derrotados ante la adversidad. Se puede ser humanamente libres dentro de la cárcel y tristemente prisioneros desde el poder. Finalmente, todo poder corrompe, y ya fue dicho: 'el poder absoluto corrompe absolutamente'.


Nadie podrá decir que las Autodefensas hicieron del Proceso de Paz un recurso para la guerra. Tampoco se podrá decir que utilizaron la negociación como un modo de debilitar al presidente Uribe. Todo lo contrario. Las Autodefensas se sentaron a la Mesa para fortalecer el Estado, legitimar la democracia y facilitar el imperio de la seguridad ciudadana, rural y regional. Algún día reconocerá el común de la gente -públicamente, y sin temor de ser judicializado- la buena fe de los líderes de las Autodefensas, su valor de enfrentar a las guerrillas en el peor momento del Estado, y someterse a la Ley y sus exigencias, no desde la derrota que nunca la hubo, sino desde la cúspide de su poder económico y militar. El capital político de las Autodefensas está a buen resguardo, en la memoria y el reconocimiento de mucho pueblo colombiano, que hoy calla pero no otorga, ante el irrespeto y el desprecio recibidos desde el alto Gobierno por parte de los jefes de las Autodefensas.


Con el Secretariado de las Farc revitalizado y buena parte del ‘Secretariado’ de las Autodefensas en los EEUU la antigua confrontación se da una pausa –ojalá definitiva- para enfrentar los nuevos retos de la coyuntura, y esta pausa, si es inteligentemente utilizada desde ambos extremos de la antigua contradicción, está en condiciones de superar creativamente los estrechos límites de la visión histórica tradicional. Hoy por hoy la base social de las Autodefensas no es menor que la que disponen las Farc y el Eln, cuando el ‘uribismo’ se desfigura muy a su pesar como expresión aglutinadora del sentimiento popular. Uribe tendrá que reconocer que el sol ya está a sus espaldas, y no hay poder humano que pueda detener el sol en su trayectoria cenital.

Las muertes de ‘Tirofijo’ y de ‘Reyes’, sumadas a la de Carlos y Vicente Castaño están destinadas a alumbrar, entre tirios y troyanos, atenienses y espartanos, nuevos liderazgos, más propicios al acercamiento dialogante que al choque bélico, más dispuestos a mirar lo de siempre con ojos nuevos, siendo que los unos murieron apostándole a la guerra y los otros murieron apostándole a la paz, igualados finalmente por la sabia Naturaleza que no se compadece con la eternidad de otra causa que no sea la de la misma Naturaleza.


Tras este primer semestre de 2008, nada será igual en el mapa del conflicto armado, social y político de Colombia. Solo falta que Uribe no siga demorando su no a la reelección con todas las letras para preparar el recibimiento del nuevo sol que alumbrará en 2010. Ese sol cálido y reparador que nos aleje definitivamente de los males del pasado y del presente, de la desesperanza que envilece la confianza y alimenta la desazón.


Ante los nuevos tiempos que se avecinan quienes aun estamos vivos somos libres de escoger el camino, unos seguiremos honrando a nuestros muertos y pidiendo por la libertad de los secuestrados y los presos políticos, en Colombia y en Estados Unidos, otros aguzando el olfato político para dinamizar las alianzas que hagan posible a partir de 2010 un Estado diferente, un Gobierno de Unidad Nacional, que sin cargar todas las culpas sobre el pasado haga posible el final de todas la guerras.


Unos pondrán sobre la Mesa de la Reconciliación sus armas, otros su perdón. Algunos harán ofrenda de arrepentimiento, otros querrán dejar testimonio de las víctimas adoloridas. Ninguno habrá ganado, todos hemos perdido. Sin embargo, el futuro estará siempre intacto, virginal, inexplorado. El pasado no será nuestra condena, los aprendizajes cuestan, los golpes duelen. La única victoria será saber que no estamos condenados a vivir matándonos, que unos y otros murieron, se fueron, nos dejaron. Nos dejaron vivos y libres para construir la Paz y la Reconciliación.


El candidato que nos ofrezca salir del pantano con mirada nueva, sin guerra y sin presos políticos, con punto final, indulto y amnistías, a derecha e izquierda, sin olvido a todas las víctimas, cuenta con mi adhesión y mi aplauso. Aunque sea amigo de Chávez o de Uribe. Finalmente, si es lo que la tierra da…

Así la veo yo.

Los 109 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- de Así la veo yo están a disposición del lector en
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