mayo 07, 2008

La extradición de ‘Macaco’ no es un gol… es otro autogol

Columnista Invitado
¡Colombia no te rindas!
Por Mongo Aurelio



La extradición de ‘Macaco’ es el auto-mazazo del presidente Uribe y su ‘inseguridad democrática’ propinado en las vísceras del Estado colombiano, la ‘rendición’ no pedida conque Colombia vive acomplejada y con ‘rabo de paja’ su lucha contra el narcotráfico. Avergonzado de su impotencia el Estado no acepta negociar con sus ‘narco-ciudadanos’ para someterlos a su Justicia. Por eso el Estado Colombiano, prefiere a los ‘narcos’ vivos en Estados Unidos, o en el monte o muertos en Colombia, pero jamás presos en este País. Eso nunca. Lo que asegura a los empresarios de la droga el escenario perfecto, necesariamente peligroso, que prolonga ‘in aeternum’ la rentabilidad de sus negocios al tiempo que los ‘capos’ se mueren o ‘gozan de jubilación anticipada’ en los United States. Porque los ciudadanos del mundo, particularmente americanos del norte y europeos, y no pocos asiáticos, ponen el billete mientras la ilegalidad y represión al negocio mantiene elevados los riesgos, y con ello los precios de los apetecidos productos que Colombia produce y el mundo consume a manos llenas, como ‘petróleo’ delicadamente refinado de sus vacuos paraísos artificiales.
Si Uribe no ha conseguido nada, pero nada, en materia estructural de disminución del narcotráfico, una de tres. O le falta capacidad o le falta decisión o le faltó tiempo. Me temo que el ‘una de tres’ también se puede aplicar a los procesos de paz con las guerrillas y las autodefensas. Donde antes -1998- había un conflicto interno, ahora, en una sola década, el conflicto se ha internacionalizado, con el agravante que dos de nuestros vecinos –adivinen cuales- ya consultan con las Farc y Eln su política internacional, le ofrecen su territorio como retaguardia estratégica y comparten su proyecto de ‘socialismo del siglo XXI’ conviertiendo al Estado colombiano –ni qué decir a Uribe- en el malo del paseo, en el abominable ‘cachorro’ del Imperio. Y si con las guerrillas llueve con las autodefensas no escampa. Donde antes –en 1998- había pacientes comandantes ‘paras’ que se tragaron el ’sapo del Caguán’ para que después de cuatro largos años el Estado se dignara sentarse a dialogar con ellos lo que pudo haberse hecho a partir del 7 de agosto de 1998 –unas cuantas miles de víctimas antes- hoy resulta que entre ‘águilas’ y ‘bandas emergentes, ‘nuevas generaciones’ y ‘degeneraciones varias’ nada de lo que pudo haberse hecho a partir del Acuerdo de Ralito se verificó.
Puede que el Gobierno festeje la extradición de ‘Macaco’ como un triunfo y se prepare a festejar con nuevas extradiciones lo que constituye no solo una derrota nacional, sino lo más triste de todo, que estemos los colombianos ‘condenados’ por falta de capacidad, de decisión, o de tiempo de nuestros gobernantes a tener que convivir con el narcotráfico para el que no faltan nunca pretendientes a las ‘sillas vacías’ que hoy dejan los ‘Macaco’ para que otros ‘afortunados’ ocupen su lugar.
A propósito ¿será que con una nueva reelección el Gobierno Uribe logra en cuatro años de ‘bonus track’ lo que todo indica no logrará en los ‘4 + 4’?
No me opongo a la re-reelección por los argumentos seudo-institucionales de la izquierda anti-sistema, ni por los seudo-éticos de la inquisición antiuribista de cualquier pelambre liberal o conservador. No, mi oposición a la re-reelección de ‘este presidente’ nace de fenómenos tan inexplicables como celebrar como un triunfo la extradición de ‘narco-ciudadanos’ colombianos, así como exultar por las imágenes ensangrentadas de un cadáver guerrillero o paramilitar.
Me gustan muchas cosas de Uribe pero no voy a festejar los auto-goles como goles, ni las derrotas como victorias.
Por eso les deseo a ‘Trinidad’ y a ‘Macaco’ –hermanados en la tragedia del pueblo colombiano- que estén pronto de regreso, desarmados y en paz, dedicados a construir la reconciliación. Y a ‘Raúl Reyes’ y Víctor Manuel Mejía Múnera q.e.p.d. y que allí donde estén no siga la guerra ni la venganza.
Y si Uribe nos convence que no le falta capacidad, ni decisión, pero le falta tiempo… ojalá no demore en decirnos cuánto tiempo le falta y para qué.
No más cheques en blanco ni votos botados, ni siquiera para Uribe.
¡Colombia no te rindas!