julio 29, 2008

117. ¿Qué tal suena ‘Juan Manuel + Íngrid’ por la Paz de Colombia?

Las negociaciones de paz ya no serán lo que fueron ni lo que pudieron haber sido


ASÍ LA VEO YO



Por Juan Rubbini
www.lapazencolombia.blogspot.com
juanrubbini@hotmail.com




In memoriam del ‘paciente Job’, mi amigo Antonio López.

Me he prometido no seguir ‘peleando’ contra ciertas zonas oscuras de la naturaleza humana: allá Uribe ‘si el poder puede con él’ y lo mantiene preso de otra candidatura. No se lo deseo. Ojalá recuerde que 'en el pecado está el castigo’. Dios nos libre y sus buenos amigos lo libren a Uribe de creerse indispensable.



Suena reiterativo seguir advirtiendo sobre las tropelías del Gobierno contra el proceso de Ralito y cómo han logrado ‘entre tanto burócrata y mesiánico’ incubar los huevos de tremenda serpiente ‘emergente’. Los Castaño y los Mancuso se desgañitaron en la Mesa de Diálogo queriendo persuadir al Gobierno sobre las graves consecuencias que tendría una desmovilización ‘a topa y tolondra’, y una reinserción a la vida civil que hiciera la vista gorda sobre el impacto de los cultivos ilícitos en el nuevo curso que tomaría el viejo conflicto.



¿A qué horas el Gobierno tomó la equivocada decisión de marginar a los líderes de las autodefensas de su colaboración y compromiso declarado para poner al servicio de la seguridad democrática, y la gobernabilidad nacional sobre las regiones, su determinación de pacificar el País a partir de su liderazgo desarmado?



¿En qué despachos oficiales se cocinó que el rumbo del proceso de paz con las autodefensas debía naufragar en el mar de la judicialización, en el linchamiento mediático y la inevitable y fatídica extradición de los máximos gestores de la desmovilización?



Resulta inútil seguir insistiendo sobre la precariedad estatal en cuestiones de paz y la injusticia cometida con las autodefensas desmovilizadas. No me prestaré a convertirme en el triste cantor de amarguras sobre lo que pudo haber sido y no fue. Me limitaré a no seguir alimentando la falacia de que todo se resolverá con un tercer mandato presidencial de Uribe. Insistir con ‘+ Uribe’ en materias de paz y cultivos ilícitos multiplicará los huevos de la serpiente criminal realimentando con sangre fresca el conflicto terrorista ‘de nueva generación’.



No se trata solo de bandas emergentes del ‘fallido proceso de paz con las autodefensas’, sino que están ‘in crescendo’ las bandas emergentes del reciclado Eln y las bandas sobrevinientes tras la muerte de ‘Marulanda’, ‘Reyes’ y la incapacidad del virtual bicéfalo ‘Cano’-‘Jojoy’ de mantener cohesionada la hoy inexistente organización Farc.



Desmovilizar estas ‘bandas’ resultará quimera, si no se combinan a la política de seguridad democrática, políticas de erradicación de cultivos ilícitos y algo más ‘revolucionario’ y ‘amable’ que edulcorado ‘neoliberalismo social’. No sigamos delirando desde la izquierda con la ‘gran negociación final’ que ya no será con estas Farc maltrechas y desconcertadas, ni con este Eln rehén de su inopia. Tampoco incitemos desde la derecha con políticas de exterminio hacia los grupos armados ilegales.



Más bien ideémonos fórmulas para separar la ‘paja del trigo’ e invitar, desde el Estado y el cuerpo social, a los idealistas revolucionarios y contrarrevolucionarios -que no son pocos, entre los unos y los otros-, a retomar la confianza en los diálogos de paz. No serán ambiciosas negociaciones en el nivel nacional, sino aterrizadas búsquedas de acuerdos a partir de lo territorial, de lo regional, allí donde sea posible sumando a todos los actores armados ilegales. Teniendo en cuenta los intereses de las víctimas, la voz de los desplazados, la experiencia de los desmovilizados. Se trata más de dibujar el contorno, y confeccionar la solidez, de cada retazo, que de pretender hilar de una el gran tejido nacional.



Dicho está. No más críticas de mi parte a un Gobierno que nunca prometió la paz y se limitó a trocar las serpientes venenosas por una cantidad de huevos de serpiente tan peligrosos como nunca fueron ni los ‘Marulanda’, ni los Castaño. No más pedirle peras al olmo. Lo que natura non da Presidencia non presta. Más vale, de cara al post-2010 sembrar Paz desde hoy si queremos cosechar Paz algún día. Y hacerlo a punta de políticas, no solamente de oraciones. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.



Neutralizado Uribe, Hugo Chávez ha graduado a Juan Manuel Santos como su gran adversario continental, con lo cual –inevitablemente- lo ha convertido –para los colombianos- en el gran candidato presidencial en 2010. Si antes fue ‘Marulanda’ quien ‘escogía’ los presidentes –Pastrana y Uribe- ahora Chávez –el ‘Marulanda’ del siglo XXI- le abrió de par en par las puertas a Juan Manuel Santos. Sin la contundencia y ‘Piedad’ de Chávez, Colombia no sabría nunca –con tanta claridad- donde está el sucesor de Uribe. El destinado a emularlo pero también a superarlo.



Si hace unas semanas los ‘cuatro semifinalistas’ lucían de izquierda a derecha: Lucho, Íngrid, Juan Manuel y Germán, hoy cabe preguntarse ¿qué tan imbatible sería en las urnas la fórmula Santos-Betancourt? alejada por igual de la ‘socialbacanería’ como del 'furibismo referendario', de los tics e ideologismos de derecha e izquierda.



Me adelanto en la respuesta: Tan imbatible como Uribe en 2002 y 2006. ¡Y sin ‘votaciones atípicas’!



En tiempos de fiebres cegadoras –furibistas y antiuribistas- alivia el alma saber que nada condena a Colombia de por vida y que mal que les pese a los amargos y los derrotistas, el Universo entero –incluso Chávez, a su manera- conspira por una Colombia libre, democrática y en Paz.

Así la veo yo.


Los 117 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- de Así la veo yo están a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com