septiembre 11, 2008

119. Buena la propuesta de Íngrid a las FARC pero malo dejar por fuera las Autodefensas

El ‘renunciamiento’ de Uribe 2010 asegura larga vida al ‘uribismo’ del siglo XXI


ASÍ LA VEO YO


Por Juan Rubbini
http://www.lapazencolombia.blogspot.com/
juanrubbini@hotmail.com



Cuando del ni enigmático del cascarón inicial, vamos desprendiendo la almendra del ¡NO! enérgico de Uribe a la candidatura 2010 la tensión se disuelve en alivio.

Se equivocan aquellos que piensan que sin Uribe Presidente el ‘uribismo’ desaparece. Esto no sucederá por varias razones pero una principal: Uribe seguirá siendo el Candidato Presidencial in pectore vitalicio para millones de ciudadanos que sienten como propios no solo la Seguridad Democrática sino también la Presidencia de Uribe y su legado histórico.

Ni superamos el conflicto armado ni ingresamos al post-uribismo. Inútil tejer hipótesis de post-conflicto inminente mientras se extiendan sobre Colombia las tenazas convergentes del ‘chavismo mesiánico’ y del narcotráfico boyante. Son esas pinzas –más que las propias FARC- las que aseguran en Colombia la vigencia política de Uribe y la continuidad del conflicto armado.

Para los partidarios de Uribe a partir de 2010 habrá una preocupación esencial más allá que el perfeccionamiento del tridente ideológico expresado en la fórmula “seguridad democrática, confianza inversionista y cohesión social”. La seguridad física de Uribe pasará a ser cuestión de Estado, patrimonio nacional. ¿Qué Presidente estará en condiciones de garantizar la seguridad física de Uribe a partir de 2010?

Sobre América Latina tienen puestos sus ojos como nunca antes en la Historia no solo los EU, sino Europa, Rusia, China y los Países Árabes. Y la guerra que intentarán evitar sobre sus propios territorios no tendrán empacho en desatarla en América Latina y África por sumar sus países a los carros beligerantes. Ni el narcotráfico, ni el chavismo, ni el propio ‘uribismo’ son productos ‘enteramente’ nacionales, ni las ‘bandas emergentes’ podrán ser por mucho tiempo más ruedas sueltas en Colombia. El mundo del siglo XXI es una realidad que se nos viene encima y las categorías de ‘marxistas’, revolucionarios, fascistas, guerrilleros y paramilitares, perderán todo el valor conceptual y testimonial que adquirieron durante el siglo XX.

Esta primera década del siglo XXI es todavía parte del fin del fin del siglo XX que subsistirá unos cuantos años más –una década o dos digamos- mientras la generación que nació tras el 11 de septiembre de 2001 –y hablando en ´colombiano’ tras el Caguán y Ralito- va llegando a las Universidades, el Establecimiento y la Política. Chávez y Uribe son partes del pasado y del presente, no del futuro que no les pertenece. Sus sucesores tal vez lo sean, los ‘chavistas sin Chávez’, los ‘uribistas sin Uribe.

Me considero un uribista post-Uribe presidente y me preparo para ello, y comprendo que haya chavistas incluso en Colombia que preferirán ser chavistas post-Chávez y se preparen desde ya. Si los pueblos de Colombia y Venezuela aceptan el reto del siglo XXI, y tanto Chávez como Uribe escogen ser partes del futuro de paz que América Latina exige para ingresar con plenos derechos a terciar en la solución de los problemas del mundo -no como apéndices de ninguna potencia sino como constructores del común espacio y destino- no tengo ningún prejuicio de abandonar mis prejuicios a los trastos de la Historia.

Pero mucho me temo que ni los ‘chavistas’ ni los ‘uribistas’ de hoy la estén viendo así, y en vez de buscar la síntesis ideológica que identifique la América Latina del siglo XXI prefieran agitar la dialéctica de tesis y antítesis con más ánimo de destruir la otra parte que de construir la síntesis que nuestros pueblos necesitan.

Me preocupa que Íngrid Betancourt proponga abrirle espacios políticos a las FARC y no esté propiciando lo mismo con las Autodefensas que las combatieron y, según el académico francés Daniel Pecaut –renombrado estudioso de la historia reciente de Colombia-, incluso las vencieron territorialmente y lograron su objetivo militar de quitarle el agua al pez.

Me preocupa que la frontera con Venezuela se vaya a convertir en el huevo de la serpiente del nuevo paramilitarismo en Colombia, y que florezca allí la nueva estrategia subversiva de las guerrillas como expresión ‘paramilitar’ del chavismo expansionista.

Me preocupa que quienes no abrieron sus bocas para defender la realidad del paramilitarismo y sus causas objetivas y subjetivas de existencia, crecimiento y desmovilización, estén hoy más preocupados en silenciar a Piedad Córdoba y estigmatizarla, que en abrir el diálogo sincero y polémico con ella donde cada quien tenga el valor que ella tiene de defender sus convicciones mientras del otro lado no solo las ocultan sino que las niegan y niegan, no solo tres veces como hizo Pedro con Jesús antes que cantara el gallo.

Me preocupa que ante los ojos despavoridos -llenos de vergüenza ajena por parte de la Corte Penal Internacional y del Juez Garzón- uribistas y antiuribistas se enfrasquen en tan nefasta trifulca de perros y gatos –dicho esto con el respeto y afecto que me merecen los perros y los gatos.

Frente a estas preocupaciones siento alivio cuando observo como Salvatore Mancuso insiste públicamente ante la Corte Suprema y la Fiscalía por mantener vivo el proceso de paz con las autodefensas, por seguir luchando incansablemente para que se efectivice la prometida y tan necesaria cooperación judicial entre Colombia y EU, y por recordarle a quienes fueron sus subordinados en la guerra que por nada del mundo retornen al campo de la ilegalidad ni se presten para quienes quieren convertirlos en la carne de cañón de las nuevas guerras que se están gestando entre quienes pretenden apropiarse no solo del destino de Colombia y Venezuela sino del destino de América Latina entera y de nuestra propia vida libre, digna y en paz, a la que también aspiramos ‘uribistas’ y ‘chavistas’ de buena fe, los que alguna vez simpatizamos con guerrillas y autodefensas también.

Así la veo yo.

Los 119 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- de Así la veo yo están a disposición del lector e http://www.lapazencolombia.blogspot.com/