enero 19, 2009

2. Si Uribe no gana en 2010... demos por descontado que tampoco pierde

20 de enero: Obama inaugura una nueva era aquí, allá y acullá

PARADERO 2010


Por Rubiño


Si Uribe fue ‘socio’ de Bush, Obama tendrá ‘su’ pareja en Colombia 2010. Uribe III no está en los planes de Obama, y de eso no debiera quedar ya ninguna duda.

Obama se propone relegitimar el protagonismo hegemónico de EU, no liquidar su poderío –todo lo contrario- sino hacerlo menos éticamente vulnerable. En este ‘cambio’ Uribe no cuaja, volviendo inviable su segunda reelección. Obama exige de Colombia solidaridad de fines y, también, ‘impecabilidad’ de medios. La Constitución no debe someterse a las mayorías sino al interés general. No es algo personal, ni en contra de la seguridad democrática, ni del Plan Colombia. Con vecinos como Chávez el buen ejemplo debe comenzar por casa.

Coincidentemente con Obama, Colombia debe seguir avanzando, no retroceder al pasado ni empantanarse en el presente. El pueblo colombiano, agradecido con Uribe, está dispuesto a validar liderazgos distintos que no resisten ser postergados.

Me temo que el actual Mindefensa no será presidente en 2010, tampoco aquí hay nada personal, pero las versiones libres de los jefes paramilitares –a revalidar precisamente en EU- no lo dejan bien parado y, sometido además al escándalo de las ‘ejecuciones extrajudiciales’ y los ‘falsos positivos’, le luce inalcanzable conseguir el beneplácito de Obama bajo la lupa observadora de HRW y la socialdemocracia universal –incluida la del Partido Demócrata- escrutando cada decisión de Obama para mantener activo el crédito moral que no resulta gratis. ¿Cómo lograrlo Obama sin desmarcarse en cuestión de derechos humanos de Bush, los halcones republicanos y sus aliados en el mundo, incluidos israelíes y colombianos?

‘Vetado’ Uribe, y ‘descartado’ Juan Manuel, hay sólo un candidato ‘peso pesado’ que encarna la ‘causa uribista’ –no la Casa Uribe- en condiciones de superar el test de Obama y ser escogido presidente: Germán Vargas Lleras. Camina sobre la cuerda tensa y delgada que exigirá dotes de consumado equilibrista, pero cuenta a su favor con la doble condición de tener asumida su vocación presidencial y no arredrarlo el pulgar de Uribe. Quiere ser presidente de Colombia, no lo oculta y, si para preservar el objetivo nacional de “consolidar la seguridad democrática, afianzar la confianza inversionista y propiciar la cohesión social”, debe atravesársele a las ambiciones de Uribe III y sus ‘cortesanos, camaleones y aristócratas’, está dispuesto a hacerlo. Eso es tener ‘amarrados los pantalones’ y ‘vale un Perú’ a la hora de generar caudal electoral.

No le asigno posibilidades a ‘Uribito’ Arias ni a Rodrigo Rivera, no porque no sean ética y políticamente respetables y valiosos, sino porque, no es de pre-candidaturas serias estar pidiéndole permiso a Uribe para aspirar. Si lo hacen por cálculo político de no ser señalados como ‘desleales’, peor. La lealtad de un candidato a Presidente es con la sociedad, no está subordinada al jefe político, por más Álvaro Uribe que sea. Colombia no está ‘a punto de caramelo’ para demagogos, ni inamovibles presidenciales, tampoco a disposición de títeres y arrodillados.

Los personalismos en política son inevitables, no necesariamente derivan en caudillismo y suelen hacer gala de ‘realpolitik’ cuando llega la ocasión. ¿En qué condiciones Uribe, Juan Manuel y Vargas pueden acordar la continuidad triunfante de la seguridad democrática sin indisponer a los EU ni renunciar a sus exitosas carreras políticas? ¿Será posible evitar el ‘choque de trenes’ entre estos tres grandes de la política colombiana? Al menos uno de ellos tendrá que salir de la competencia 2010 y ¿quién quita? que sea Uribe quien se automargine. Juan Manuel y Germán podrán entonces acordar ‘el límite de sus desacuerdos’ y competir con todos los bríos, cada uno en su propia campaña, por derrotar 2 a 1 a cualquier oposición. Estimo que sus competidores no alcanzarán a sumar votos sino para el tercer puesto en mayo de 2010, detrás de Santos y de Germán –o de Germán y de Santos. En este escenario habrá segunda vuelta entre Santos y Vargas –o viceversa- y será para alquilar balcones. Y si por cosas de la democracia, uno de ellos queda tercero… será porque uno de ellos habrá ganado la presidencia en primera vuelta, o lo hará con cierta holgura en la segunda.

Uribe medita a estas horas, buscando sintonía con Obama presidente, si su legado histórico podría enriquecerse –y en consecuencia su capital político- con el ´renunciamiento’ voluntario al tercer mandato, propiciando -con tramo final de presidente ‘a toda orquesta’- el milagro de alcanzar –de su propia cosecha- la llave '1-2' ganadora en mayo de 2010 por encima de liberales, polistas y ‘caguaneros’.

Y entre dos gallos ‘uribistas’ de marca mayor ¡que entre el Pueblo y escoja el ‘más’ mejor!

Corolario: Si Uribe no gana en 2010… demos por descontado que tampoco pierde.


Así la ve Rubiño.

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