marzo 22, 2009

Malcolm Deas: "El conflicto colombiano está llegando a su fin... éste final será muy difícil"

22 de marzo de 2009
“El conflicto colombiano está llegando a su fin”
Por Fabio Posada
El País, Colombia

Malcolm Deas es uno de los más connotados expertos en el conflicto colombiano. Estuvo en Cali y habló con El País. El historiador británico de la Universidad de Oxford, Malcolm Deas, quien vino por primera vez a nuestro país hace más de 45 años, estuvo la semana pasada en Cali en el Seminario de Reintegración de Jóvenes en Conflicto con la Ley, y como ya es costumbre, presentó una ponencia polémica.

¿Cuál es su visión sobre el conflicto colombiano?

Me parece que está llegando a su fin y que éste será muy difícil. Se ha logrado mucho en los últimos diez años. Me impresiona. Las cifras en su mayoría son buenas y nadie pensaba, seis años atrás, que el país fuera a estar en esta situación. Cuando digo un fin difícil es porque creo que las Farc todavía existen, siempre han sido una organización militarmente bastante capaz, por lo que aún hay que hacer un gran esfuerzo para doblegarlas, porque las condiciones del combate son muy duras y en regiones inhóspitas. Su táctica ahora es el terrorismo, las minas antipersona y los francotiradores. Políticamente es bueno para ellos, pero sus opciones se ven reducidas. No veo al Gobierno diciendo que las tiene derrotadas, lo que es prudente. El mayor desafío está en el alto costo económico para haber inclinado la balanza. Ahora hay muchos colombianos, que viven en las partes más seguras del país, muy poco dispuestos a seguir pagando impuesto de guerra.

¿El narcotráfico es el motor del conflicto?

No diría que el motor, diría que es la gasolina. Combustible que produce violencias múltiples, situaciones locales difíciles y requiere un esfuerzo que no parece tener fin. Aunque ha habido algunas cosas nuevas del ambiente internacional como el pedido de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, de cambiar los paradigmas en el combate a las drogas, el cambio en los llamados países consumidores es muy lento. Y no veo una solución para esa situación.

¿Cada vez más el conflicto de Colombia va de la mano con la producción de narcóticos?

Parece que sí. No son los únicos elementos, pero gran parte de los ingresos de los grupos armados ilegales provienen de ese negocio ilícito, por eso hay vestigios del paramilitarismo y desarrollo de las nuevas bandas.

¿Es posible llevar a cabo un programa de desmovilización y reinserción en estas condiciones?

Mire la población del país es de 45 millones, en comparación la cifra de los desmovilizados es muy pequeña, unos 50 mil. De esos unos 34 mil, porcentaje respetable, el Gobierno sabe dónde está. Más de la mitad trabajan en el sector formal. Eso no es un fracaso, pero la pregunta es ¿cuánto tiempo es posible atender a esa gente? Los recursos no son infinitos y al final el reinsertado tiene que arreglar su propia vida, como los demás colombianos. Además, hay un alto número de desempleados que también necesita una mano, por eso no debe haber una generosidad más allá de la que la gente considere justa.

¿Entonces de dónde vamos a sacar empleo para 50 mil desmovilizados?

Ese es el problema, pero es de todos, no sólo de los que manejan el programa de desmovilización, a quienes les están dando palo.

¿Cuánto es el salario mínimo? Quinientos mil pesos, y entonces ¿cuántos salarios mínimos debe recibir un reinsertado? Yo le pregunto eso a la gente y no me saben contestar.

¿Hay mucho temor a que se esté gestando una nueva era de violencia?

Esa es la conocida tendencia colombiana de enfatizar en los fracasos, que ya es una característica nacional. La desmovilización del paramilitarismo no es un fracaso. Hay cierta cantidad de gente que iba a regresar a la vida criminal, eso es inevitable, el promedio mundial de reincidencia es del 35% pero acá apenas está en el 12%.

¿Por qué piensa que la educación es fundamental para interrumpir la lógica del conflicto?

La última gran noticia sobre educación en Colombia fue la inauguración del colegio de Shakira. Si uno quiere un país con líderes preparados y nuevas generaciones que afronten los retos y transformen esa realidad caótica, la educación es el instrumento principal. Pero acá siguen siendo indiferentes.

¿Por qué se interesó en estudiar el conflicto colombiano?

A mi no me interesaba el conflicto, sino la historia del país. Pero fue inevitable conocerlo porque hace parte de ella. Intelectualmente no me parece que la guerrilla y el narcotráfico tengan algo fascinante. Hago un esfuerzo mental por pensar cómo sería posible llevar ese conflicto a un final, por el dolor inmenso que causa.

¿Por qué dice que el final será difícil?

La gente siempre dice que hay que llegar a una solución política, pero cuando le pido los detalles, nadie los tiene. Eso no llegará hasta que la guerrilla no de una señal de querer negociar, porque ella tampoco puede acabar el conflicto sola, requiere de la ayuda de toda la sociedad y el Estado. Una tregua para los subversivos es casi imposible, primero porque el liderazgo es cuestionado por el ala militar. Segundo, porque la disciplina se rompe. Tercero, los recursos se acaban porque no pueden seguir secuestrando, extorsionando o narcotraficando.

¿Qué debe hacer la empresa privada para ayudarle al Estado?

Aunque suene ‘aguafiestas’ no se le pueden pedir milagros al sector privado. Me inclino a pensar que no se puede priorizar a los desmovilizados por encima de las otras imperiosas necesidades de un país. En sus propias palabras "No veo al gobierno diciendo que tiene derrotadas a las Farc, lo que es muy prudente. El mayor desafío está en el alto costo económico y social que se debe pagar para terminar de inclinar la balanza”

Malcolm Deas, Historiador.

Los consejos desde la academia

“El primer deber de una empresa privada es ganar dinero y funcionar, luego vienen los programas sociales. Existen muchas formas en que el sector privado puede contribuir a la solución del conflicto. La primera sería elevar el perfil de las necesidades educativas para lograr que el país sea próspero y competitivo. Luego, apoyar con becas los estudios de especialistas en resolución de conflictos, que deben ser continuos, el país y sus problemas no están sobre diagnosticados”.

3 comentarios:

  1. Hacia una Cultura de Paz. . .

    Edificar una cultura de paz significa modificar las actitudes, las creencias y los comportamientos -desde las situaciones de la vida cotidiana hasta las negociaciones de alto nivel entre países,grupos,individuos-de modo que nuestra respuesta natural a los conflictos sea no violenta y que nuestras reacciones instintivas se orienten hacia la negociación y el razonamiento, y no hacia la agresión. UNESCO

    Expresiones. . .

    Debemos rechazar la violencia en todas sus manifestaciones y aportar a nuevas formas de entendimiento y resolución de conflictos basadas en el diálogo y el respeto a la diferencia ……Toda persecución e intolerancia ideológica, venga de donde venga, atenta contra los valores democráticos y los principios de respeto a los derechos humanos, de paz y de tolerancia que deben existir en nuestra sociedad, donde debe predominar el diálogo amplio y democrático de ideas políticas o de otra índole……Toda bandera de un país símbolo de un sistema de vida y de los ideales y aspiraciones de unos seres humanos debe ser su catedra para la educación en la paz, la democracia, y la libertad.

    Retos…

    Desaprender la Guerra

    Desmilitarización
    Ni un joven más para la guerra
    Lectura crítica de medios
    Estudio y comprensión de la guerra para superarla


    Paulo Freire …

    El sueño de un mundo mejor nace de las entrañas de su opuesto. . . . Abrazarnos al sueño de un mundo mejor y ser consecuentes, requiere aceptar el proceso de su creación.

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  2. "EDUCAR PARA EL AMOR….. ES EDUCAR PARA LA PAZ"


    Si estamos de acuerdo en que sólo el amor construye, convendría hacer un examen reflexivo sobre algunas de las preguntas que nos podemos hacer a nosotros mismos: las declaraciones públicas y los comentarios emitidos por quienes nos gobiernan, ¿hablan de acuerdos y armonía? La televisión y los medios que escuchamos y vemos, ¿son educativos? Los libros de texto ¿enseñan los caminos del amor? La conversación que las y los jóvenes tienen con sus familias, ¿les preparan para el afecto bajo el efecto ejemplarizante? ¿La universidad actual educa para la vida? ¿Cómo se puede educar para respetar los derechos humanos, si en lugar de cultivar amor, comercializamos con armas descontroladamente?
    Son muchas las preguntas que podemos hacer, y pocas las respuestas que demuestren afirmativamente una tarea donde antes que nada veamos por los y las demás. Al enemigo hay que buscarle la vacuna para que se torne amigo. Y nada mejor que el amor, por encima de la legítima defensa. La cultura del amor quita la cultura del odio que tanto nos puede en el momento actual.
    Las guerras de los unos contra otros nunca ha sido la solución, puesto que se aviva el resentimiento y odio. Hemos necesitado de la adhesión para la paz, pero cuando el amor pierde su valor en la sociedad y su importancia en la vida pública, en las familias y en todos los entornos, los derechos humanos y las obligaciones de cada quien, quedan incumplidas. Sólo el amor borra todo temor, calma y colma de bondad.
    Por ejemplo, no habría injusticias, discriminación e intolerancia hacia esa multitud que desesperada, no tiene una esperanza real de mejorar su vida y se la juega por nada. Estos desajustes en el amor, incitan a la violencia e instan a las guerras. El mundo en el que vivimos es de todos y es para todas y todos. Por ello, el amor, podría definirse como el fruto que se produce por las acciones que provoca.
    El amor busca la oportunidad de hacer el bien, no se envanece, ni busca lo suyo. Al ser una decisión, se convierte en valor fundamental de cada uno. La estrategia de construcción de una sociedad que crea en el amor hará surgir una cultura de la paz.
    Cada año, más de medio millón de personas en el mundo muere víctima de la violencia armada, es decir, una persona por minuto. Por desgracia, el desamor es todo un negocio, las familias se disgregan, y sólo los abogados ganan, El mundo se arma y olvidamos que la esperanza del futuro no vendrá de la disgregación, ni tampoco de ser el más fuerte entre la selva, sino de la fraternidad humana.
    Nos falta amor en tantas cosas, que cuando cedemos a la indiferencia, nos hacemos marionetas de gobiernos corruptos, o seguimos el juego a modelos de comportamientos escandalosos. Esta bandera del amor la han sostenido instituciones que a nivel internacional se han desempeñado, citando la labor de Amnistía Internacional, o la Red Internacional de acción en contra las armas ligeras,
    Educar para el amor es promover el autoestima, proporcionando elementos para apreciar y respetar el propio cuerpo y el de las otras personas, y entender y respetar las diferencias y aprender a valorar otras cualidades en las personas, ligadas a valores, normas y actitudes.Para hacer del AMOR el mejor remedio para la PAZ.....

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  3. EDUCAR DEBE SER LA MISION DE TODA INSTITUCIÓN, GRUPO, O PERSONA Y MÁS EN UNA DELICADA “MISIÓN” COMO ES LA PAZ,

    CON TAN VALIOSO RECURSO (educar) ESTAMOS CULTIVANDO PARA TODOS Y TODAS UN APRENDIZAJE QUE SE RESTITUYE EN ARMONÍA, CALIDAD DE VIDA, PROGRESO Y DESARROLLO, CON UNA PALABRA, FRASE, ESTIMULO ,RECONOCIMIENTO; PODEMOS TOCAR FIBRAS INTIMAS, PARA SALIR DEL CAOS, DE LA OSCURIDAD, DE LA CEGUERA…EN QUE ESTAMOS....


    EDUCAR PERMITE REAPRENDER NUEVAS FORMAS DE SER SUJETO, PERSONA CON CONOCIMIENTO,SENSIBILIDAD, TERNURA, RELACIONES MAS SANAS , EDUCAR ES NUESTRA RESPONSABILIDAD MUTUA, CON EL OBJETIVO DE CAMBIAR ESQUEMAS NEGATIVOS DE VIOLENCIA, Y TRANSFORMALOS EN PENSAMIENTOS Y CONDUCTAS POSITIVAS, ES UNA TAREA…. , DONDE TODOS CRECEMOS, CON EL APORTE Y LA EXPERIENCIA PERSONAL…. ES ESTE TRABAJO LO QUE FINALMENTE ALIMENTA DE AMOR Y “PAZ EN COLOMBIA” ESTE HERMOSO BLOG.




    “APRENDER ES CAMBIAR. LA EDUCACIÓN ES UN PROCESO QUE CAMBIA A QUIEN APRENDE” Georges Léonard

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