enero 14, 2010

147. El 'más de lo mismo' nos tiene como nos tiene


ASÍ LA VEO YO - Año 6

Colombia necesita un cambio, los Colombianos lo merecemos

Por Juan Rubbini
juanrubbini@hotmail.com
www.lapazencolombia.blogspot.com




Quienes piensan que en 2010 asistiremos a ‘más de lo mismo’ se llevarán unas cuantas sorpresas. El Gobierno y el mismo Uribe lucen tan dichosos consigo mismos que son incapaces de bajarse de la nube. Allá ellos: uno no escribe para complacerlos ni tampoco para disgustarlos. Finalmente, ‘la realidad es la única verdad’ y quienes prefieren ignorarla acaban por padecerla. No es el tiempo el que pasa, somos nosotros quienes pasamos. Para inamovibles el tiempo, que ríe y cómo de tanta vanidad humana, de tanto sentirnos irreemplazables, de tanto arar en el mar de quienes nos creemos providenciales.


Colombia necesita un cambio aunque no lo exija todavía, y los colombianos merecen un cambio aunque lo imaginemos inalcanzable. Los artistas lo anticipan, los filósofos lo prefiguran, los sencillos de corazón presienten su inevitabilidad.


Uribe podrá o no seguir siendo Presidente a partir de 2010. Lo que no podrá impedir es que a su alrededor crezca el sentimiento de rechazo, que antes o después crecerá en argumentos, propuestas, organización. De tanto escuchar loas a la seguridad democrática soplarán los vientos que traerán razones nuevas para seguir viviendo, y con ellas las escobas que barrerán los Años Viejos, la década perdida para la paz y la reconciliación, que no consolidó la seguridad ni garantizó la democracia. Vendrán las escobas, comenzarán su oficio, 2010 será el comienzo, no el final. Ni Uribe podrá evitarlo, y hace mal en represar el futuro idealizando un pasado de ocho años donde su Gobierno barrió y tantos colombianos fueron barridos.


Asistiremos a encuentros impensables y alianzas transversales que tejerán acuerdos fundamentales sobre lo realmente fundamental. No es cuestión de nombres ni de guerras pasadas sino de ideas y paces futuras. Contra lo que algunos creen no se trata de construir unanimismo sino de volver sostenibles los disensos, democráticos los poderes, unidos los enfrentados. La dialéctica habrá que redescubrirla y ello exigirá estudio y oídos atentos, la sensibilidad abierta a lo diverso y la síntesis siempre a flor de piel, a lomo de mula.


¿Cómo así que nunca más el Caguán, que jamás otro Ralito? ¿Cómo así que premiar al Estado por traicionar los acuerdos, por extraditar la verdad, por lavarse las manos como Pilatos? ¡No señor! No uno, sino todos los Caguanes que hagan faltan pero bien hechecitos como Colombia puede y los colombianos saben. No uno, sino todos los Ralitos que hagan falta, pero con la verdad sobre la mesa, los acuerdos públicos y un Estado cuyos poderes confluyan para la paz, y no conspiren entre bambalinas para que todo siga igual que en los últimos sesenta años.


Un buen Presidente de Colombia haría la diferencia con todo lo pasado. Pero aún no lo hemos tenido, y si lo tuvimos alguien lo maniató para que la guerra siga y la paz se aleje. Un buen Gobierno en Colombia vería el mal donde lo ve quien desde Washington lo ve, así como lo ven desde Roma, desde Madrid y desde la idílica Suiza.


El Presidente no ve lo que otros ven, y el que no sabe es como el que no ve. Conclusión: si el Presidente ve y no sabe que lo admita y no insista en derramar más sangre colombiana. Y si el Presidente sabe imposible que no vea, y si sabe y ve que haga lo que la Justicia de Dios y de los hombres obliga, y no lo que los cortesanos y los mercaderes de la muerte quieren.


Sin embargo, con Uribe o sin Uribe, la Paz en Colombia se irá construyendo. Porque en cuestiones de Paz el equivocado es Uribe y su Gobierno, y esto lo saben desde Obama hasta Benedicto XVI, desde Ban Ki-moon hasta Baltazar Garzón, desde Moreno Ocampo hasta Rodríguez Zapatero. Hoy lo manifiestan 'sottovoce' no por Uribe, sino por no ofender al Pueblo que lo ama: Pero la diplomacia no resulta ajena a la política, y la una y la otra tienen sus tiempos y sus plazos, sus idas y sus vueltas, como el río que desciende de la montaña y horada la piedra y no renuncia al mar.


La guerra de Uribe jamás se podrá ganar. La de las guerrillas tampoco. Mientras tanto, golpeadas por el fracaso de Ralito y con mayor intuición política que el Gobierno y las guerrillas, las autodefensas rearmadas vuelven inexpugnable su territorio, amigables sus comunidades, pero -sabiamente- se niegan a combatir al Estado y ya no combaten con las guerrillas buscando más bien diálogo y mutuo respeto, ensanchando como el río el cauce que les permita regresar a su tierra, sus familias, el futuro que ni Dios ni los hombres le van a negar, como tampoco se lo negarán a ningún Presidente ni a ningún guerrillero que acepte que a partir de 2010 la única elección que hay que ganar es la de la Paz de Colombia, la de la Justicia Social, la de la Democracia sin exclusiones, la de la Libertad sin privilegios ni marginados.


Así la veo yo.

Los 147 artículos que componen la serie publicada –iniciada en de 2005- de ASÍ LA VEO YO están a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com

1 comentario:

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