octubre 27, 2015

250. Cuando el orden de los factores sí altera el producto


ASÍ LA VEO YO - Año 11
“Vendrán tiempos mejores”, ¿pero cuándo?

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
................................


«Espero no echarme encima a los astrólogos ni a los historiadores, pero como me fascinan los retos, acepté éste solamente por lo que iba a aprender mientras lo escribía» (Mauricio Puerta Restrepo)

A quienes me preguntaron durante el último mes y medio acerca del ‘silencio’ de estas columnas y sus razones me tocó responder –siempre por línea privada- que había entrado en zona de reflexión y análisis sobre la validez o no de continuar expresando en público mis opiniones sobre paz y política.

Quienes me conocen más a fondo saben que soy un juicioso y consecuente defensor de causas perdidas y que nada más lejos de mí que el exitismo ni la obsecuencia. No vivo pendiente de la aceptación ni tampoco del rechazo que tal o cual frase produce en los lectores. No es indiferencia, no, ¡es respeto!, profundo respeto por la opinión propia y ajena.

Haber dedicado más de diez años de mi vida a opinar periódicamente sobre paz y política colombiana merece hacerme y responderme el interrogante sobre si continuar o no abordando esta temática por diez años más. Sobre todo, abundando temas que también me atraen, me seducen y me inquietan.

Ni yo mismo conozco la respuesta a la hora de escribir esta, la columna número 250 de ‘Así la veo yo’.

Solo sé que ni la paz está tan cerca (ni el posconflicto tampoco) ni la política ha dejado de ser sectaria y excluyente. Esto constituye por sí mismo suficiente razón para insistir en la trocha abierta entre tanta maleza, donde a derecha e izquierda se cuecen habas y el centro ni es tan democrático ni tan cuerdo.

“Vendrán tiempos mejores” es mi credo mejor estructurado. Mi inamovible más sólidamente cimentado. Esto significa que el presente es perfectible, sin entrar a juzgar si es bueno o malo. Y también me recuerda que la esperanza es siempre la última en morir. Si acaso muere o deja de ser necesaria más allá de esta vida.

Una cosa es cierta para quien esto escribe: Santos no será recordado como el Presidente que intentó (y no logró) hacer la Paz sino como el Presidente que logró hacer de la Paz la razón de ser (y parecer) de su Gobierno. Que no es lo mismo ni es tan altruista. Si el Presidente hubiera intentado hacer realmente la paz no hubiese comenzado por las FARC sino por donde Uribe la dejó botada: en Santa Fe Ralito, Córdoba. Hubiese comenzado Santos invitando a los desmovilizados AUC a recoger desde las cárceles los restos de autodefensas “regados y en armas” por todo el país. A cambio les hubiese ofrecido no extraditarlos, repatriar a los que ya han sido extraditados y abrirles el juego político bajo ciertas condiciones, tan claras como exigentes, en iguales condiciones para ilegales desmovilizados por derecha y por izquierda. Sí, no lo eludo, para esto tendría Santos que haber ‘negociado’ antes con Obama. Pero no, prefirió acordar con Chávez... y Chávez, todos sabemos quién era Chávez. Y si ya lo han olvidado algunos, allí está Maduro para recordárnoslo.

Algunos me dirán: pero los ‘paras’ presos y extraditados ¿tenían la capacidad (y la voluntad) de recoger los ‘paras’ regados y en armas por todo el país, los que se sintieron ‘conejeados’ por Uribe y prefirieron seguir a Vicente Castaño y no a los Mancuso y ‘Báez’? Mi respuesta es: Santos debió haber hecho ese intento desde el primer día de su Gobierno, y hacerlo de cara al país y de cara a Uribe. El paso de Santos con las FARC debió darse pero no debió ser el primer paso sino el segundo. Tan debió haber sido el de las FARC el segundo paso que no tardarán las FARC en poner sobre la mesa, con todas las letras y sus bemoles, el espinoso asunto del “paramilitarismo”. Y para quienes dudan sobre esto allí está Maduro cerrando las fronteras con Colombia... precisamente por lo que él llama “paramilitarismo colombiano”. Y si Maduro apunta allí, al paramilitarismo, es porque las FARC apuntan precisamente allí. Todos los caminos conducen no a Roma, en este caso, sino a los ‘paras’ los mismos que presos y extraditados, comienzan a salir de la cárcel tras haber cumplido con Justicia y Paz, con la Justicia Transicional, con su pasado a cuestas y su derecho al futuro.

Insisto, mi optimismo es grande y a toda prueba. Por el bien de Colombia y de todas las víctimas.

Pero Santos no comenzó por donde debió haber comenzado. Lo que no hizo en cinco años puede (y debe) hacerlo en los escasos poco más de treinta meses que aún faltan, desde ahora y con el sol a sus espaldas.

Leyendo prensa y escuchando oráculos de la política uno oye que el segundo paso se quiere dar a partir de diciembre con el ELN... es decir, que lo que debió ser la secuencia AUC, FARC, ELN se pretendería hacer FARC, ELN, AUC (en el mejor de los casos) porque hay quienes del tema AUC prefieren ni mencionar, ni afrontar ni mucho menos resolver, ni ahora, ni mañana, ni nunca.

No soy el dueño de la bola de cristal, ni hago del escepticismo una profesión de fe pero no me parecen necesarios dos dedos de frente para cuestionar que se pretenda haber puesto en la agenda el asunto de la Paz sin considerar uno a uno, al derecho y al revés, y en la secuencia correcta, todos los actores, todas y cada una de las causas y consecuencias de un conflicto armado, social y político que lleva más de medio siglo y que... así como se intenta demostrar que se quiere resolver me animo a pronosticar que durará aún siglo, siglo y medio más, siendo optimistas, muy optimistas, claro. Narcotráfico de por medio, además.

Mientras las FARC desconfían hasta de su sombra, Juan Manuel consulta las encuestas y Germán que llega.


Así la veo yo.


Los 250 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están
a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com


……………

No hay comentarios.:

Publicar un comentario