junio 21, 2019

263. ¿Para cuándo Presidente Duque, para cuándo Partido Centro Democrático?


ASÍ LA VEO YO - Año 15 - IV Época
No solo los acuerdos con las FARC deben implementarse, todos los acuerdos, todos

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
................................


Cuando las izquierdas de Colombia agitan la defensa de los acuerdos de paz y su implementación, algún desprevenido podría pensar que se refieren a todos los acuerdos de paz, habidos y por haber. Pero no, se refieren exclusivamente a los acuerdos firmados entre el Gobierno Santos y las FARC. Jamás lo hacen en relación a los acuerdos de Santa Fe Ralito establecidos en virtud del proceso de paz entre el Gobierno Uribe y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Esta flagrante contradicción baste para ilustrar al interesado en la paz de Colombia sobre la mirada sesgada y utilitaria con que la izquierda se manifiesta acerca de la Paz que les conviene.



Pero la cosa no para allí. El interés de la izquierda por volver oficial su verdad sobre el conflicto armado colombiano la vuelve cínica al reclamar que las exAUC participen como declarantes en la denominada Comisión de la Verdad para que refieran sobre supuestos vínculos con ‘paramilitares de Estado’ y Presidentes anteriores a Santos. Alguien podría pensar que en igualdad de derechos y obligaciones con las desmovilizadas FARC, pero no, mientras las FARC operan como partido político en regla, con representación en el Congreso, y postulados a todos los cargos electivos de la Nación –incluida la Presidencia- los antiguos miembros de las Autodefensas no tienen siquiera el derecho a votar, mucho menos participar como candidatos, en elecciones de voto popular. Ni hablar de presentar candidato propio a la Presidencia de Colombia. Tampoco han podido constituirse como Partido Político. Se les niega ese derecho y todos los relacionados con el ejercicio de la política. ¿Y en esas condiciones desiguales pretenden que acudan?

Así las cosas, uno esperaría que desde el Gobierno Duque –e incluso desde las izquierdas pro paz- existiera interés e iniciativas andando por llevar a buen puerto el proceso de paz que quedó trunco –en su componente político- cuando en 2008 el jefe negociador de paz de las Autodefensas, Salvatore Mancuso, y una decena de altos jefes e integrantes de las AUC fueron extraditados a EEUU donde pesaban sobre ellos cargos por narcotráfico, actividad en la que tanto las FARC como todos los grupos ilegales participantes del conflicto armado, incurrieron de una u otra manera para financiar sus ejércitos. Pero, ni el Gobierno Duque ni el Centro Democrático, partido de Gobierno, han hecho manifestaciones públicas al respecto de la necesidad histórica de poner sobre la mesa de la discusión política el cierre definitivo, en lo judicial y lo político, de aquel proceso de paz que encabezado a comienzos de siglo por el presidente Álvaro Uribe significó el paso decisivo para quitar del escenario militar el obstáculo insalvable que hasta entonces había hecho imposible cualquier acuerdo con las FARC: la presencia y actitud combativa y militante de las temibles Autodefensas de origen civil y campesino.

Los supérstites dirigentes máximos de las hoy extintas Autodefensas Unidas de Colombia han pasado al menos una década o poco menos en prisión antes de recuperar su libertad. Algunos de ellos aún pagan penas de cárcel en los EEUU. Esto señala en su contra una diferencia abismal –e irrecuperable- con sus antiguas enemigas FARC. Pero lo que estamos aún a tiempo de superar, para dar un paso equitativo, certero y definitivo hacia la paz estable y duradera, es la devolución de los derechos políticos plenos a quienes como excombatientes de las Autodefensas, han participado con todas las de la Ley en un proceso de justicia transicional –Justicia y Paz, ley 975- cuyo objetivo central para los actores del conflicto era y sigue siendo el de todos los procesos de paz en el mundo: cambiar los fusiles y las balas por el ejercicio político legal y los votos de la ciudadanía.

¿Qué de esto no les resulta claro a quienes desde la izquierda y desde la derecha, desde el oficialismo y desde la oposición, siguen negándole a los desmovilizados ex integrantes de las Autodefensas, el ejercicio pleno de todos sus derechos, incluidos los derechos políticos de elegir y ser elegidos?

Así la veo yo.


Los 263 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están
a disposición del lector en  www.lapazencolombia.blogspot.com

julio 26, 2018

262. Bienvenida la paz

ASÍ LA VEO YO - Año 14 - III Época

Los exAUC deben tomar el toro por las astas

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
................................


Bienvenida la paz, pero que su precio no sea el empoderamiento de las izquierdas, la persecución de las derechas y la alienación del centro.

No prosperará el intento de paz sesgada, únicamente inclinado hacia intereses de izquierda. Bueno que las guerrillas hayan optado por dejar atrás la lucha armada pero la Paz en Colombia no hará nido si no se abre a las vertientes de autodefensa que tienen natural vocación política.

El precio de la paz no debe ser la división de Colombia entre derechas e izquierdas, tampoco las izquierdas asentadas sobre el trono moral y las derechas condenadas al oprobio y el escarnio.

8 años de sembrar desde los altos poderes del Estado el falso dilema entre “amigos” y “enemigos” de la paz ha conducido fatalmente a cosechar hoy, no la paz que trae consigo la reconciliación y la justicia, sino la violencia física y verbal donde se nutren la división de los colombianos y el germen de próximas guerras.

Es el momento preciso en que los exAUC deben tomar el toro por las astas y sumarse a la construcción de paz y reconciliación sin callar un segundo más sobre sus derechos cercenados y sus voces silenciadas.


Así la veo yo.



Los 262 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están 
a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com

marzo 23, 2017

261. Es imposible vencer a quien jamás se siente derrotado

ASÍ LA VEO YO - Año 13 - II Época
Y con Vargas ahí...

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
................................


La II Época de Así la veo yo entrelaza tuits (@La Paz en Colombia) y el tradicional blog en búsqueda de síntesis, elocuencia, coherencia, brevedad y sencillez. Amanecerá y veremos si de la necesidad hicimos virtud y del riesgo una ventana abierta a la paz completa, pero completa de veras, por derecha y por izquierda.

La I Época finalizó con el triunfo del NO en el plebiscito de octubre. Pasaron seis meses (y uno que otro tuit (*) de la casa) desde aquel veredicto inapelable. Veredicto impactante, histórico ciertamente,  pero también ‘refrendable’, por obra y milagro de la locomotora cosmética. Veredicto popular que por su magnitud inesperada inclina la balanza del naciente posconflicto hacia el lado oscuro de los Acuerdos de La Habana. Actuados en Cartagena y teatralizados en el Colón, cuando alumbró aquello del ´gobierno de transición’ que De la Calle pretende presidir De la Mano De las Farc. El lado oscuro y no constitucional de los Acuerdos que el Gobierno no se sintió obligado a renegociar -y que las Farc defenderán a capa y espada de aquí a la eternidad- dará cuerpo a la previsible antítesis en las urnas de todos los del NO sumados con los del SO (sí, pero no) y los del NI (no, pero sí). Para todos hay, sin embargo, buenas noticias. ¿Por qué buenas? Averígüelo Vargas... 

Tras las presidenciales (y lo que sigue es futurismo...) unos se contentarán con que Germán no es ‘uribista’, otros hallarán consuelo en que al menos De la Calle no ganó. En cuanto a las derrotadas Farc De la Transición y los vencidos uribistas del NO, los astros trazarán hacia el futuro la vieja mejor estrategia a desempolvar: que haya Constituyente y Nueva Constitución para que se tumbe de una vez el Régimen que hace imposible la Paz, y el Sistema que hace imposible la Justicia Social. Pero con Vargas ahí... presidiendo el país, por cuatro años al menos... después se verá.

......

Si las Farc pretenden a partir de 2018 implementación de los Acuerdos con cogobierno de los ‘acuerdistas’  no es necesariamente por miopía política ... es también porque tras el camuflaje del pacifismo habanero operan profesionales rentistas del vivir de cuentas del Estado... así como activistas de causas perdidas pero bien financiadas cuyos hilos globalizados mueven derechas internacionalistas y ultramillonarias. Tan pragmáticas y postmodernas que su osadía más practicada recita que “derechas e izquierdas unidas jamás serán vencidas”. Mientras tanto, proliferan disidencias y reencauches elenísticos por si las cosas salen bien con De la Calle en la Casa de Nariño y con mucha más razón por si las cosas salen mal con Vargas ahí...

......

(*) A propósito de tuits de la casa, unos cuantos botones de muestra, en este caso del mes de febrero pasado:

9 de febrero
Es fundamental saber quién es tu enemigo, de lo contrario corres el riesgo de acabar pareciéndote a él

10 de febrero
No pueden quedar por fuera de la discusión los privilegios concedidos a las Farc para que ingresen a la política

11 de febrero
No hay admiración del “guerrero subversivo”; muy pocos piensan que esta guerra era necesaria

12 de febrero
La pelea de los ilegales por los vacíos que dejaron las FARC... (¿dejaron vacíos o los reasignaron?)

13 de febrero
De la Calle también pide coalición por la paz para ganar en primera vuelta (Ya lo había pedido 'Timochenko'...)

13 de febrero
Con De la Calle y 'Timochenko' vuelve y juega el viejo truco de pretender polarizar entre amigos de la paz y amigos de la guerra...

13 de febrero
Hay quienes denuncian 'paras' creciendo por doquier (con razón se preocupan) pero callan q también crece número de guerrilleros enmontados

13 de febrero
¿Celebrar la 'paz completa' incluyendo solo a Farc y Eln ignorando exclusión de exAUC en el proceso de reconciliación y derechos políticos?

13 de febrero
"Si el 'proceso' le dio a Santos el Nobel, ¿por qué no a De la Calle la Presidencia?" (tiene su lógica... no vaya a creer)

14 de febrero
La Justa vara del Estado debe hacer Justicia y reconocer los derechos políticos de desmovilizad@s exAUC en plano de igualdad con Farc y Eln

14 de febrero
Lecciones de paz desde Irlanda: Hay que cumplir las promesas (no solo a las Farc, también a las AUC)

14 de febrero
Si problema es grave con 'narcoparamilitares' ¿por qué no se dialoga políticamente con exAUC desmovilizadas, que harto conocen del fenómeno?

14 de febrero
Las exAUC están demoradas en hacerse oír y constituir formalmente una agrupación social de paz y reconciliación con vocación política

15 de febrero
Aceptar camino civilizado y legal, con el cual se puede cambiar cualquier ley. Eso es democracia; lo demás, ganas de marear (Bieito Rubido)

15 de febrero
Retuit de @GramaticaReal:
Hay tres cosas que no soporto ver en las redes sociales: —El racismo. —La mala ortografía. —Las ofensas.

15 de febrero
Para q' la Paz sea completa, para q' la Paz no quede coja, Guerrilleros y Autodefensas deben Conversar y Reconciliarse, ambos y con la gente

16 de febrero
La verdad al servicio de la convivencia civilizada (pero que sea la verdad-verdad, no la de una narrativa parcial)

18 de febrero
Promover "la gran conversación" entre actores que lo fueron y lo son del conflicto armado debe ser prioridad para cimentar la Reconciliación

24 de febrero
¿Nos quieren 'adoctrinar' desde ya en que con las 'disidencias Farc' tb habrá que negociar? ¿Entonces por qué no con Gaitanistas ya?

24 de febrero
Hay que negociar con ELN, también hay que llevar a buen término negociación con exAUC que quedó trunca; la PAZ es COMPLETA si es con TODOS

27 de febrero
El Gobierno se empeña ¿deliberadamente? en confundir el 'derecho a la paz' con el 'derecho al suicidio asistido... de la democracia"...

28 de febrero
"No se entiende bien de qué se habla mientras no se sepa desde dónde se habla" (Jean Palette-Cazajus)

...

Hasta todos los momentos.

Así la veo yo.


Los 261 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están
a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com / Los tuits a los que hacemos referencia se encuentran en @La Paz en Colombia




septiembre 28, 2016

260. Si mi voto definiera el plebiscito...

ASÍ LA VEO YO - Año 12
La firma de Cartagena blindó el fin del conflicto armado con las FARC

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
................................


La firma de la paz en Cartagena ha quedado –por eso de las agendas políticas- en segundo plano ante la inminencia del plebiscito. Sin embargo, la firma ante la Comunidad internacional tiene una connotación tal, que bien puede decirse que el Gobierno y las Farc se ataron el lunes de ‘pies y manos’ para responder una eventual –y altamente improbable- victoria del No con un impensable a estas horas “rompimiento del cese de hostilidades”. Ni al Gobierno ni a las Farc les daría la cara ni el cuero para responder ante la Comunidad internacional con un regreso a la guerra como muestra de disgusto y despecho ante la libre expresión popular que manifestara No a estos acuerdos, y reclamase victoriosamente  la ‘renegociación’.

Lo anterior viene a cuento de la propaganda que insiste, aun tras la firma del lunes, que la consecuencia de una derrota del Sí significaría una vuelta a la guerra. A estas alturas del paseo y tras la firma protocolaria en Cartagena, es tan cierto aquello de que el Sí no asegura la paz, como también lo es aquello de que el No no propicia la guerra. Para ser justos, hay que admitir que en ninguna de las publicidades y discursos del No, sus defensores, incluso sus defensores a ultranza, invitan a votar por el No como camino para retomar el conflicto por la vía de las armas. Si esto hubiese sucedido –lo de invitar a votar por el regreso a la confrontación armada- otro gallo cantaría y otro sería el contenido de esta columna, tan amante y deseosa de la paz como la que más. Tan amante y deseosa de la paz que no se contenta con alcanzarla con las FARC, sino que también hace votos por alcanzarla con el ELN y dejarla bien amarrada también con las exAUC y sus ‘variopintos´ émulos indignados por los incumplimientos del Estado.  

Entiéndase bien, no estoy invitando a votar por el NO, sino manifestando mi opinión sobre que la firma y celebración del lunes - cualesquiera hayan sido los propósitos de sus organizadores a escasos seis días de la votación del plebiscito- blinda políticamente el ‘cese de hostilidades’ y el ‘fin del conflicto armado con las FARC’ de un eventual, y repito, improbable triunfo del NO. Y esto no solo porque ni Gobierno ni FARC tendrían argumentos creíbles para romper el proceso de paz ante un triunfo del NO, sino que tampoco quienes hubieran ganado con el NO tendrían argumentos creíbles para llamar a romperlo. Toda esta campaña por el plebiscito, tan dura y polarizante como resultó, ha sido muy clara y contundente sobre la inequívoca vocación de paz del pueblo colombiano.

Dicho esto y cumpliendo mi promesa de no comprometer mi voto del próximo domingo sino con mi conciencia, quiero poner fin a esta breve columna con una confesión personal.

En una de mis tantas conversaciones conmigo mismo de estos últimos días, y poniendo blanco sobre negro todos los argumentos en favor del Sí y del No, surgió de pronto un interrogante que me tomó por sorpresa y sumió mi mente en un mar del perplejidades. Fue una pregunta espontánea, totalmente intuitiva, sobre una cuestión que no he tenido ocasión de haber leído o escuchado en este tiempo de agrias polémicas y pertinaz propaganda, donde unos y otros confrontaron en defensa de sus legítimas aspiraciones por la victoria de unos o de otros.

La pregunta que me hice fue la siguiente: “Pongámonos la siguiente hipótesis: ¿si el 2 de octubre, súbitamente,  por un misterio telepático, y sin que absolutamente nadie llegara a saberlo, ni entonces ni después, recibieras la divina certeza que al votar por el Sí o por el No, tu voto definiría el resultado del plebiscito, inclinando la balanza hacia una de las dos opciones, qué camino escogerías?

Me tomé unos instantes para reponerme del shock, liberarme de subjetivismos y pasiones, de prejuicios y animadversiones...  pasaron entonces por mi mente infinidad de imágenes, recordé rostros y alegrías vividas, dolores y lágrimas compartidas, me sentí agradecido con la vida por tamaña responsabilidad, y pellizcándome el cuello para convencerme que no se trataba de un sueño, me dirigí hacia el tarjetón, como si fuera el penalti que no podía errar, que no debía errar... y marqué el SÍ...

El SÍ, al que considero tan éticamente correcto como el NO; el SÍ, al que considero tan humanamente válido como el NO; el SÍ que considero la otra cara del NO; alfa y omega de un abecedario que debemos completar entre todos, a partir del 3 de octubre.

Lo sentí como un penalti, lo viví como un penalti, y una vez convertido lo salí a gritar alborozado con todos los públicos de todas las tribunas.

Finalmente la Paz, no es una cuestión de equipos de liga, ni de colores partidarios, es una cuestión de Selección Nacional, de desarmarnos de rencores y resentimientos, y patear todos hacia el mismo arco.


Así la veo yo.


Los 260 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están
a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com