agosto 12, 2008

118. El Proceso de Paz con las Autodefensas está más vivo que nunca

Subsisten diferencias abismales entre la ´opinión pública’ y la ‘opinión publicada’



ASÍ LA VEO YO


Por Juan Rubbini
www.lapazencolombia.blogspot.com
juanrubbini@hotmail.com


17 de agosto: ¡Feliz Cumpleaños!, amigo Salvatore, que Dios te bendiga


Tres meses después de la extradición de los máximos líderes del proceso de paz con el Gobierno el proceso sigue vivo. Mal que les pese a sus muchos enemigos, a más tardar en 2014, Mancuso y los demás protagonistas de Ralito estarán en libertad, a paz y salvo con Justicia y Paz. A los EU también se les habrá cumplido o se les estará cumpliendo. No quedarán deudas con la Justicia y podremos regocijarnos que el primer proceso de paz en Colombia, enmarcado dentro de los estándares internacionales de la justicia transicional habrá llegado a buen puerto. La CPI no podrá sino bendecir que la Justicia haya operado y no exista impunidad. La ley de Justicia y Paz ya tiene la conformidad de la CPI, solo querrá verificar su aplicación.


En Colombia la historia de las negociaciones de paz se ha partido en dos: antes y después de las autodefensas. El precedente está sentado y no hace sino afirmarse día tras día, a pesar de las extradiciones. Por el lado de los Castaño y los Mancuso desde el primer día de su pedido de extradición, en 2002, se hizo público ante los EU que su decisión estaba tomada: primero completar el proceso de desmovilización y segundo cumplirle a la Justicia de los EU. Jamás se intentó utilizar el proceso de paz como un modo de eludir aquella Justicia, eso es público, los EU lo saben y lo valoran positivamente.


Subsisten dificultades logísticas y de comunicación pero ninguna de ellas es insalvable. Están en curso de subsanar los problemas de distancia y de esferas independientes de acción de la Justicia en cada país.


Los ex jefes de las autodefensas están comenzando a recuperar el tiempo perdido y con ello la credibilidad del entero proceso. El próximo primero de diciembre se cumplirán seis años de haber decretado el cese unilateral de hostilidades que marcó el primer hito del proceso de paz, luego vendrían los acuerdos de Ralito, en 2003 y los de Fátima, en 2004. En diciembre de ese año se produjo la desmovilización de Salvatore Mancuso, cuando aún no existía el marco jurídico de Justicia y Paz. Los anteriores fueron actos de fe en la Paz de Colombia que aún hoy se pretende ignorar en la ‘opinión publicada’ que recuerda los aniversarios de la Ley de Justicia y Paz, pero omite lo anterior en su afán estéril de reducir el proceso de paz con las autodefensas a un proceso judicial y de extradición.


Y digo estéril porque una cosa es la ‘opinión publicada’ y otra es la ‘opinión pública’. Una cosa son los columnistas y otra es la gente. Si por los columnistas fuese Uribe no tendría el 80 % de favorabilidad, ni estaría ad portas de su tercer mandato. Si no fuese por la gente el proceso de paz con las autodefensas no sería uno de los puntales que sostiene la popularidad de Uribe. Por eso –por la gente del común- el proceso de paz no ha muerto, ni los ex jefes de las autodefensas han sido ‘destruidos’ por el linchamiento mediático al que siguen expuestos. Porque la gente de carne y hueso sigue creyendo que no solo la Paz es posible sino también la Reconciliación. No solo con las FARC, también con las Autodefensas.


¿Qué dirán ‘esos’ columnistas cuando en 2014 los líderes del proceso de paz reciban –en libertad por penas cumplidas- el reconocimiento social a sus hechos de paz por parte de quienes han sabido perdonarles sus culpas y también aplaudir su decisión de desmovilizarse?


Porque algo es cierto: quienes han sido linchados mediáticamente gozan de buena salud y le están cumpliendo a la Justicia, no solo la de Colombia, también la de EU. Señores sicarios morales: ‘Los muertos que vos matáis gozan de buena salud’. No volverán jamás ni a las armas, ni al delito, pero no han perdido el uso de la razón, ni el don de la palabra.


Superadas también las inexperiencias en cuestiones de Justicia y Paz de los primeros dos años –que afectó a implicados, fiscales y abogados- hoy asistimos a versiones libres de los ‘paras’ que sorprenden y alientan a la opinión pública por la crudeza y claridad de las exposiciones, por la velocidad y el ritmo que sostienen. La verdad se está develando. Duele oír lo que se oye pero es necesario. Lastima pero es el primer paso hacia la sanación, no solo de las víctimas también de los victimarios.


La ‘opinión publicada’ ha recibido el shock y lo atribuye a querer evitar la extradición. Nada más inexacto y falaz. No hay autodefensa que, siguiendo el ejemplo de sus antiguos jefes, no quiera cumplirle a la Justicia de los EU. Si hay cuentas pendientes no solo hay que saldarlas sino que hay que brindar toda la colaboración que resulte necesaria para acabar con el flagelo de los cultivos ilícitos y las ‘zonas francas’ que disponen los delincuentes para elaborar, comercializar y exportar su producto.


Si queremos un País donde no exista conflicto armado, no se entenderían acuerdos de paz del Gobierno con los actores armados ilegales que no incluyeran la colaboración de éstos en el post-conflicto, ya desmovilizados, en la recuperación de sus antiguas zonas de influencia para los cultivos lícitos, para la reinstitucionalización del Estado en esas regiones.


Esa es la asignatura pendiente del proceso de paz con las autodefensas hacia la sociedad colombiana. Esa es la labor que urge poner a caminar, comenzando por los ex jefes ‘paras’ que no serán extraditados, por los desmovilizados que ya gozan de libertad, y más temprano que tarde por aquellos que hoy están respondiendo ante la Justicia de los EU pero que aspiran, a su regreso a la Patria, ponerse al servicio de los anhelos expresados multitudinariamente en las marchas de 2008, que no sabemos si fueron o no un plebiscito por el tercer mandato de Uribe, pero que no me cabe duda fueron la expresión más diáfana, más incontrovertible de que entre la ‘opinión pública’ y la ‘opinión publicada’ existe hoy en Colombia una enorme diferencia, una millonada de votos.


¿Será esta ‘impotencia mediática’ lo que mantiene tan ‘nerviosa’ a la ‘opinión publicada’ y tan firme y serena a la opinión pública?


Hacen bien las ya disueltas autodefensas en mantenerse en su línea de poner el pie en el acelerador y cumplirle a Justicia y Paz, al tiempo que le cumplen a los EU.


Llegará el día en el que la ‘opinión pública’ y la ‘opinión publicada’ comenzarán a converger. Pero será a partir de los hechos. Esos que tarde o temprano reconocerán a las autodefensas sus propias obras de verdad y reparación. ”Por los frutos los conoceréis”.


En facilitar esta convergencia debieran centrar sus esfuerzos mediáticos los ex jefes de las autodefensas, pensando que la hora de su libertad no está tan lejos y es bueno prepararse desde ya.


Apenas seis años separan 2008 desde el inicio de los diálogos de paz. Apenas seis años faltan para que 2014 los devuelva a todos a la libertad.


Estamos en la mitad. Falta medio vaso por completar. Pero medio vaso ya está lleno, a los tumbos, pero lleno.


Que nadie pretenda ahora escupir en el vaso o tumbarlo.


Así la veo yo.


Los 118 artículos que componen la serie completa –iniciada en marzo de 2005- de Así la veo yo están a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com