noviembre 13, 2015

251. El voto por el SÍ A LA PAZ es un voto cantado y gozoso

ASÍ LA VEO YO - Año 11
Tanta sangre derramada hoy se rebela y vota SÍ A LA PAZ

Por Juan Rubbini
@lapazencolombia
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«No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla» (Eleanor Roosevelt)


El voto por el SÍ A LA PAZ es un voto cantado y gozoso.

A decir verdad no faltan peros... pero ningún pero puede más que nuestro SÍ A LA PAZ.

Decirle SÍ A LA PAZ, no es decirle en todo sí a Santos, y menos decirle sí a las FARC.

Tampoco, nuestro SÍ A LA PAZ es decirle en todo no a Uribe.

Nuestro voto por el SÍ A LA PAZ léase como un NO A LA GUERRA, o mejor, como un NO a esta guerra, degradada y vil como pocas, que de revolucionaria no tiene nada, y de inevitable mucho menos.

Si por millones de nosotros fuera evitaríamos la campaña por el sí y mucho más la campaña por el no.

El SÍ A LA PAZ en el que creemos no merece que tanto politiquero lo promueva, ni mucho menos que lo alaben quienes han hecho de la guerra, hasta hoy mismo, su negocio político, comercial o ideológico.

Si no creemos en las campañas por el SÍ A LA PAZ mucho menos creemos en las campañas por el NO.

El SÍ A LA PAZ quede claro y sin ambages, es SÍ a la Vida, SÍ a la Justicia y SÍ a la Libertad.

Y también el SÍ A LA PAZ, es no, no a la muerte, no a la injusticia, no a la pérdida de la libertad.

Que el SÍ A LA PAZ necesite una campaña por la paz solo se entiende por la mala conciencia de tanto oficialismo y tanto opositor que aspiran  que detrás del SÍ A LA PAZ, o peor del no a la paz, se asocie en letra grande o pequeña, sí a mis políticas, no a las políticas de mis adversarios, no menos culpables que yo por tanta guerra inútil, por tanta sangre derramada.

Por esto nuestro voto por el SÍ A LA PAZ es un voto cantado y gozoso.

También, un voto innecesario por lo obvio, un voto que tristemente recordará por siempre a las generaciones futuras, que hubo una Colombia inmensamente mayoritaria que jamás mereció la guerra, pero que tuvo que padecerla por décadas y décadas lóbregas e infames, por las ambiciones locas de locos revolucionarios y las ambiciones dementes de dementes políticos que de la locura y la demencia hicieron festín con la sangre ajena.

Sangre que hoy se rebela y VOTA SÍ A LA PAZ, y no rotundo y definitivo a todo un sistema bien publicitado y aceitado de maquinarias políticas y maquinarias de guerra que, a izquierda y derecha, produjeron el efecto combinado y perverso de hacer hoy imprescindible un plebiscito absurdo por la obviedad de la pregunta y la respuesta, pero que habrá que tolerar y soportar pacientes y políticamente correctos porque los mismos que nos mantuvieron en guerra, hoy ven un mejor negocio político, comercial o ideológico con la paz, y necesitan votos, millones de votos para convertirlos en capital político que si antes les sirvió para la guerra mañana les sirva igualmente para la paz.

Allá ellos, a pesar de ellos y contra ellos, de nuestro SÍ A LA PAZ no nos baja nadie, piensen como la piensen los Santos, los Márquez y los Uribe.

No nos vengan, fariseos de un lado, y fariseos del otro, con argumentos por el SÍ y menos por el no. Colombia entera quiere la Paz y no necesita que la convenzan. Lo obvio no requiere intermediarios y mucho menos merece hipocresías , lagarterías y fatuidades.

Todo está dicho, SÍ A LA PAZ... y va nuestro voto. Háganle Royes, Álvaros, Armandos, Timoleones y Fernandos, procedan, háganle. Estoicismo no nos falta. Firmen lo que haya que firmar y a otra cosa, mariposas.

Los ‘sí, pero’ tendrán larga vida asegurada pero eso viene después, eso es política, y de política se seguirá hablando, pero con las Farc a bordo de la democracia, sin armas, sin violencia, sin chantajes.

Basta de retóricas demagógicas y revolucionarias, basta de muerte, con las armas a buen recaudo, y si por nosotros fuera su destrucción inmediata es la consigna. Que La Habana vuelva a ser solamente y cuanto antes la capital de una isla encantadora, que no ocupe ya las primeras planas ni las agendas de nuestros Presidentes o ex.

Colombianos y Cubanos nos merecemos otra vida, en paz, libertad y democracia, justa y soberana.


Así la veo yo.


Los 251 artículos que componen la serie iniciada en marzo de 2005- de ASÍ LA VEO YO están
a disposición del lector en www.lapazencolombia.blogspot.com


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